“Historia de la Nación Chichimeca”
Fernando de Alva Ixtlilxochitl
Editorial Dastin. Madrid. 2000



Sin lugar a dudas, gran parte del conocimiento que poseemos en la actualidad de lo acontecido antes de la conquista de México (y también durante ella), se debe a los manuscritos que se realizaron después de la misma, por, o bien informantes indígenas a clérigos Españoles, o bien, por descendientes de los Tlatoanis Mesoamericanos.

Este último, es el caso de Fernando de Alva Ixtlilxochitl, pues es descendiente por línea materna de los Tlatoques o reyes de Tetzcoco, una de las cabezas de la triple alianza Azteca. Él mismo, recopiló una serie de manuscritos anteriores a la conquista, y tal como él mismo comenta, se deja guiar por ellos y no por otras historias de tradición oral que contradicen a estos.

Su relato, comienza con las leyendas del nacimiento del mundo y acaba con la conquista del Imperio Azteca por parte de Cortes. Lamentablemente, el final del relato se perdió y así, la versión que nos ha llegado hasta nuestros días, acaba abruptamente, cuando las tropas Españolas están a punto de sitiar por completo Tenochtitlán.

Debido a que su parentesco es con los Tezcoscanos, su historia se centra en ellos. En sus reyes y sus mitos. Así, si uno lee esta obra y desconoce la historia completa de Mesoamérica, creerá que fueron ellos, los que fundaron prácticamente en solitario un gran imperio. Ya muy avanzado el libro, comienzan a aparecer los Mexicas, pero no como un pueblo que desestabilizó la balanza en el valle de México, si no como otro de los pueblos que vivió allí, y que formó parte de la triple alianza. En cualquier caso, y sin comentarlo directamente, cada vez, van adquiriendo más y más importancia.

¿Es esto bueno o malo?. Conociendo, las parcialidades de las obras, sin duda es bueno, pues llegamos a conocer, la historia, costumbres y leyendas, de uno de los pueblos integrantes de la triple alianza, los Tezcoscanos o Alcuhuas, que de otra manera hubiéramos perdido completamente. Por otra parte, mucho se ha comentado, si la obra sigue una visión indígena o cristiana, ya que fue escrita entre los años 1610 y 1640 de nuestra era. Mi opinión, es que, aunque influido por la educación y época en la que vivió, su punto de vista está más cercano a la visión prehispánica, que a la visión cristiana de la historia.

El libro cuenta con una magnifica introducción de Germán Vázquez Chamorro, profesor de Historia y Antropología de la UNED (Universidad Nacional de Educación a Distancia), aunque se hecha en falta, una mayor profundidad posterior en las notas que acompañan al texto original.

Valoración: 3 sobre 5