Cultura Paracas. Periodo Horizonte Temprano. Cultura de la Costa.

La ciudad de Ica, fue el centro político de la cultura Paracas que habitó en Perú desde el año 400 al año 100 antes de nuestra era. La cultura Chavín (comprendida entre los años 900 y 400 antes de nuestra era), influyó de manera determinante en la cultura Paracas. No obstante, en la actualidad sigue siendo un misterio el origen exacto de la cultura Paracas, ya que según los registros arqueológicos, aparece de manera súbita, sin un progresión anterior. Su modo de subsistencia se basaba en la agricultura, la pesca, la recolección y la caza aunque en menor medida.

Una de las características de esta cultura, fue la realización de trepanaciones craneales, las cuales se pudieron practicar con fines curativos o formando parte de algún tipo de rito mágico-religioso. Se ha comprobado, que un 65% de las personas sobre las que se practicaron este tipo de trepanaciones, sobrevivieron, lo cual indica un elevado conocimiento sobre la anatomía humana.

Sus costumbres funerarias son muy particulares y se realizaban principalmente de dos maneras distintas. Una era en fosas construidas a tal efecto, donde un pozo conecta con una cueva en forma de botella a unos 5 metros de profundidad y donde se depositaban los fardos funerarios. En estas fosas se han llegado a encontrar hasta un total de 55 fardos funerarios, principalmente de sexo femenino y con distinciones sociales de clase. La otra práctica funeraria de la cultura Paracas, era la utilización de lo que se ha llamado Necrópolis, que no es más que un gran cementerio donde se hallaron 429 momias en posición fetal, envueltos en mantos de algodón. También estas momias, pertenecían a clases sociales distintas como se puede derivar del ajuar funerario que las acompañaba.



Este manto funerario que se exhibe en la exposición, procede del Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú. Se encuentra en un estado de perfecta conservación, gracias a las condiciones del lugar donde se enterraba a los muertos, el cual era de una sequedad muy elevada, lo que favorecía que se conservara tanto los cadáveres como todo su ajuar funerario. El tejido, tenía una importante función social, pues era usado para una gran variedad de funciones, como protegerse el cuerpo, hacer que los hogares fueran más confortables, ser usado como moneda de cambio en los trueques y por supuesto en las ofrendas y en los enterramientos.

Algunas Piezas de la Segunda Parte de la Exposición


Anónimo, Carroza de San Sebastián. Serie de la procesión del Corpus de Santa Ana, Círculo de Basilio Santa Cruz Pomacallao y Diego Quispe Tito, ca. 1680. Museo del Palacio Arzobispal. Arquidiócesis de Cusco. La celebración de Semana Santa, coincidió con la celebración de la fiesta Incaica de Inti Raymi, que era la fiesta celebrada en honor al sol. El sol es uno de los elementos más presentes en el arte y la religión del Perú prehispánico, presente ya en la cultura Chavín.



Baltazar Gavilán, Muerte arquera, principios del siglo XVIII. Orden de San Agustín, Lima

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