21.12.04

El Museo del Templo Mayor muestra una de las momias más antiguas de México

Dentro de una exposición temporal que podrá verse en el Museo del Templo Mayor de la Ciudad de México hasta el mes de Marzo de 2005, llamada “Momia infantil muestra su vida”, podrá contemplarse una momia de un infante con una antigüedad de 2300 años, según informa el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA) de México.

Se descubrió en el año 2002, en una cueva a 2900 metros sobre el nivel del mar en la Sierra Gorda (Querétaro). La cueva cuenta con una gran estabilidad climática lo que ha provocado que la momia se hallara en buen estado de conservación.

Se trata, de uno de los entierros en cuevas realizados con más antigüedad, pues no comenzó a ser una práctica común hasta los periodos clásico y posclásico. Elizabeth Mejía, arqueóloga del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México y responsable del proyecto comenta: "Si bien no se puede hacer esa correlación por la temporalidad, la cavidad entendida como un retorno al vientre de la tierra, sí marca un precedente de esta tradición funeraria".

El hallazgo de la momia, ha hecho replantearse toda la historía aceptada hasta ahora, sobre el asentamiento en la Sierra Gorda por grupos humanos, que se creía comenzó entre los años 900 y 1100 de nuestra era. Elisabeth comenta: "Encontrar una pieza del 300 (antes de nuestra era.), nos habla de una ocupación que no podemos restringir a 200 años, sino que data, por lo menos, del año 600, e incluso llega a la conquista española".

Una de las hipótesis que se barajó, es que la momia perteneciera a grupo nómada de recolectores-cazadores, pero el haberse encontrado restos textiles, indica que se trataba de grupos sedentarios.

Los estudios realizados sobre la momia, indican que es de sexo femenino, por lo que se le ha llamado “pepita”. Su edad era de 2 años y 8 meses. La momificación fue un proceso natural debido a las condiciones especiales de la cueva donde se enterró.