La importancia del mito de Coyolxauhqui
En una conferencia dada por Eduardo Matos Moctezuma, con motivo de la celebración del 27 aniversario del descubrimiento del monolito de la diosa Coyolxauhqui, se expuso la importancia que tuvo el episodio de la lucha entre Huitzilopochtli y Coyolxauhqui para la cosmovisión Mexica.
Como casi todo mito, un hecho verdadero forjó la historia mitológica. Cuando los Mexicas salieron de Aztlán y se dirigían en peregrinación hacia la cuenca del valle de México, estos iban agrupados en distintos grupos. Decidieron todos ellos asentarse en un lugar cercano a la ciudad de Tula, en concreto en el cerro de Coatepec. Allí permanecieron durante algunos años. El grupo de los Centzon Huitznahuac, que era liderado por una mujer llamada Coyolxauhqui, afirmó que ese era el lugar elegido por su dios patrón Huitzilopochtli, para asentarse definitivamente. En cambio el otro grupo, liderado por Huitzilopochtli (la persona, no el dios), afirmaban que no, y que debían de seguir buscando tal lugar.
Eduardo Matos comenta: "De esa manera, según las fuentes históricas se establece un combate entre ambos bandos por el poder interno del grupo mayor tenochca, siendo derrotados los del barrio de los Centzon Huitznahuac (Los 400 del sur). A partir de ese momento, continuarán su peregrinación hasta fundar la ciudad de México-Tenochtitlan".
De este enfrentamiento, surge el mito, y para que el mito se perpetue, se debe realizar el rito. El rito consiste en repetir ese combate. Y este se realizaba en la fiesta de Panquetzaliztli. En esta fiesta se paseaba la imagen de Huitzilopochtli por Tenochtitlan y al llegar al barrio de Centzon Huitznahuac se escenificaba el combate.
Eduardo Matos comenta: "Los combatientes regresaban al Templo Mayor, que alude al Cerro de Coatepec, y los sacerdotes descendían de éste, con una representación de la Serpiente de Fuego, la Xiuhcóatl o ‘rayo matutino’, arma con la cual el dios del Sol y la guerra, decapitó a Coyolxauhqui, cuyo cuerpo fue desmembrándose hasta caer al pie de esa elevación sagrada. (...) La estructura arquitectónica principal de México-Tenochtitlan, entonces, reúne de manera simbólica dos dioses y dos mitos. Uno el del combate, el destino del guerrero mexica que tiene que ir a luchar, Huitzilopochtli; y el otro, el aspecto de la agricultura. En esa unidad conformada por dos montañas sagradas, está presente el centro del universo mexica: su axis mundi".
Como casi todo mito, un hecho verdadero forjó la historia mitológica. Cuando los Mexicas salieron de Aztlán y se dirigían en peregrinación hacia la cuenca del valle de México, estos iban agrupados en distintos grupos. Decidieron todos ellos asentarse en un lugar cercano a la ciudad de Tula, en concreto en el cerro de Coatepec. Allí permanecieron durante algunos años. El grupo de los Centzon Huitznahuac, que era liderado por una mujer llamada Coyolxauhqui, afirmó que ese era el lugar elegido por su dios patrón Huitzilopochtli, para asentarse definitivamente. En cambio el otro grupo, liderado por Huitzilopochtli (la persona, no el dios), afirmaban que no, y que debían de seguir buscando tal lugar.
Eduardo Matos comenta: "De esa manera, según las fuentes históricas se establece un combate entre ambos bandos por el poder interno del grupo mayor tenochca, siendo derrotados los del barrio de los Centzon Huitznahuac (Los 400 del sur). A partir de ese momento, continuarán su peregrinación hasta fundar la ciudad de México-Tenochtitlan".
De este enfrentamiento, surge el mito, y para que el mito se perpetue, se debe realizar el rito. El rito consiste en repetir ese combate. Y este se realizaba en la fiesta de Panquetzaliztli. En esta fiesta se paseaba la imagen de Huitzilopochtli por Tenochtitlan y al llegar al barrio de Centzon Huitznahuac se escenificaba el combate.
Eduardo Matos comenta: "Los combatientes regresaban al Templo Mayor, que alude al Cerro de Coatepec, y los sacerdotes descendían de éste, con una representación de la Serpiente de Fuego, la Xiuhcóatl o ‘rayo matutino’, arma con la cual el dios del Sol y la guerra, decapitó a Coyolxauhqui, cuyo cuerpo fue desmembrándose hasta caer al pie de esa elevación sagrada. (...) La estructura arquitectónica principal de México-Tenochtitlan, entonces, reúne de manera simbólica dos dioses y dos mitos. Uno el del combate, el destino del guerrero mexica que tiene que ir a luchar, Huitzilopochtli; y el otro, el aspecto de la agricultura. En esa unidad conformada por dos montañas sagradas, está presente el centro del universo mexica: su axis mundi".
| publicado el 25 de Febrero de 2005 texto: www.aztlanvirtual.com e INAH enlace permanente |
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