Se descubre un nuevo palacio en la zona arqueológica de Tula
“El Palacio de los Reyes”. Así es como se ha llamado, a una nueva estructura hallada en la zona arqueológica de Tula, en el estado mexicano de Hidalgo, durante el año 2003 y dada a conocer estos días. Esta estructura fue un palacio, donde se recibía a los gobernantes de los pueblos sometidos y donde presumiblemente vivía el máximo gobernante de los Toltecas.
Este hallazgo permitirá conocer mejor la estructura social y política de la civilización Tolteca. Ya se ha llegado a la conclusión, que los Aztecas usaron el mismo sistema político y social que los Toltecas, por lo que esta civilización adquiere todavía más importancia en la historia de Mesoamérica.
Según los responsables del proyecto, se ha avanzado un 90% en el trabajo de recuperación del Palacio y lo que queda servirá para permitir que sea visitado por el público. Este Palacio tiene unas medidas de 35 metros de ancho y 60 de largo, y tiene una estructura muy parecida a los Palacios Reales Aztecas.
Este hallazgo permitirá conocer mejor la estructura social y política de la civilización Tolteca. Ya se ha llegado a la conclusión, que los Aztecas usaron el mismo sistema político y social que los Toltecas, por lo que esta civilización adquiere todavía más importancia en la historia de Mesoamérica.
Según los responsables del proyecto, se ha avanzado un 90% en el trabajo de recuperación del Palacio y lo que queda servirá para permitir que sea visitado por el público. Este Palacio tiene unas medidas de 35 metros de ancho y 60 de largo, y tiene una estructura muy parecida a los Palacios Reales Aztecas.
| publicado el 25 de Febrero de 2005 texto: www.aztlanvirtual.com y Diario Hoy enlace permanente |
Un estudio sobre los Olmecas publicado en la revista Science sorprende a expertos mexicanos
La prestigiosa revista Science acaba de publicar un trabajo sobre los Olmecas de científicos de los departamentos de antropología de la Universidad George Washington, de la Universidad Estatal de California y del Centro de Investigaciones de la Universidad de Missouri.
Lo curioso del trabajo es que los expertos norteamericanos, concluyen que la civilización Olmeca fue la madre de las civilizaciones de Mesoamérica. Postura que ya se había mantenido firmemente por expertos mexicanos y no mexicanos.
Según el estudio, se debe abandonar la idea de que la cultura Olmeca era una mezcla de muchas otras culturas. Para ello se han basado en el estudio de la cerámica Olmeca, y acabaron concluyendo que estas son originales de la zona Olmeca y que no se importaron de otros lugares afines.
Lo curioso del trabajo es que los expertos norteamericanos, concluyen que la civilización Olmeca fue la madre de las civilizaciones de Mesoamérica. Postura que ya se había mantenido firmemente por expertos mexicanos y no mexicanos.
Según el estudio, se debe abandonar la idea de que la cultura Olmeca era una mezcla de muchas otras culturas. Para ello se han basado en el estudio de la cerámica Olmeca, y acabaron concluyendo que estas son originales de la zona Olmeca y que no se importaron de otros lugares afines.
| publicado el 25 de Febrero de 2005 texto: www.aztlanvirtual.com enlace permanente |
El 55% de Tula aún no se ha explorado
La zona arqueológica de Tula, en el estado mexicano de Hidalgo, solo ha sido explorada en un 45% de su totalidad, por lo que es mucho lo que queda aún por descubrir. No obstante, durante el año pasado se realizaron tareas de mantenimiento sobre la zona ya explorada, pues las filtraciones de agua están deteriorando seriamente las estructuras existentes.
De hecho la zona lleva diez años sin recibir ningún mantenimiento, y no fue hasta el año pasado que empezaron los trabajos de consolidación. Se centraron en las pirámides B y C, en el Palacio Quemado y en el Juego de Pelota. La estructura más deteriorada era la Pirámide B, donde el piso de estuco había sido afectado en un 40% por la erosión, los visitantes y la contaminación ambiental.
De hecho la zona lleva diez años sin recibir ningún mantenimiento, y no fue hasta el año pasado que empezaron los trabajos de consolidación. Se centraron en las pirámides B y C, en el Palacio Quemado y en el Juego de Pelota. La estructura más deteriorada era la Pirámide B, donde el piso de estuco había sido afectado en un 40% por la erosión, los visitantes y la contaminación ambiental.
| publicado el 25 de Febrero de 2005 texto: www.aztlanvirtual.com y La Jornada enlace permanente |
La importancia del mito de Coyolxauhqui
En una conferencia dada por Eduardo Matos Moctezuma, con motivo de la celebración del 27 aniversario del descubrimiento del monolito de la diosa Coyolxauhqui, se expuso la importancia que tuvo el episodio de la lucha entre Huitzilopochtli y Coyolxauhqui para la cosmovisión Mexica.
Como casi todo mito, un hecho verdadero forjó la historia mitológica. Cuando los Mexicas salieron de Aztlán y se dirigían en peregrinación hacia la cuenca del valle de México, estos iban agrupados en distintos grupos. Decidieron todos ellos asentarse en un lugar cercano a la ciudad de Tula, en concreto en el cerro de Coatepec. Allí permanecieron durante algunos años. El grupo de los Centzon Huitznahuac, que era liderado por una mujer llamada Coyolxauhqui, afirmó que ese era el lugar elegido por su dios patrón Huitzilopochtli, para asentarse definitivamente. En cambio el otro grupo, liderado por Huitzilopochtli (la persona, no el dios), afirmaban que no, y que debían de seguir buscando tal lugar.
Eduardo Matos comenta: "De esa manera, según las fuentes históricas se establece un combate entre ambos bandos por el poder interno del grupo mayor tenochca, siendo derrotados los del barrio de los Centzon Huitznahuac (Los 400 del sur). A partir de ese momento, continuarán su peregrinación hasta fundar la ciudad de México-Tenochtitlan".
De este enfrentamiento, surge el mito, y para que el mito se perpetue, se debe realizar el rito. El rito consiste en repetir ese combate. Y este se realizaba en la fiesta de Panquetzaliztli. En esta fiesta se paseaba la imagen de Huitzilopochtli por Tenochtitlan y al llegar al barrio de Centzon Huitznahuac se escenificaba el combate.
Eduardo Matos comenta: "Los combatientes regresaban al Templo Mayor, que alude al Cerro de Coatepec, y los sacerdotes descendían de éste, con una representación de la Serpiente de Fuego, la Xiuhcóatl o ‘rayo matutino’, arma con la cual el dios del Sol y la guerra, decapitó a Coyolxauhqui, cuyo cuerpo fue desmembrándose hasta caer al pie de esa elevación sagrada. (...) La estructura arquitectónica principal de México-Tenochtitlan, entonces, reúne de manera simbólica dos dioses y dos mitos. Uno el del combate, el destino del guerrero mexica que tiene que ir a luchar, Huitzilopochtli; y el otro, el aspecto de la agricultura. En esa unidad conformada por dos montañas sagradas, está presente el centro del universo mexica: su axis mundi".
Como casi todo mito, un hecho verdadero forjó la historia mitológica. Cuando los Mexicas salieron de Aztlán y se dirigían en peregrinación hacia la cuenca del valle de México, estos iban agrupados en distintos grupos. Decidieron todos ellos asentarse en un lugar cercano a la ciudad de Tula, en concreto en el cerro de Coatepec. Allí permanecieron durante algunos años. El grupo de los Centzon Huitznahuac, que era liderado por una mujer llamada Coyolxauhqui, afirmó que ese era el lugar elegido por su dios patrón Huitzilopochtli, para asentarse definitivamente. En cambio el otro grupo, liderado por Huitzilopochtli (la persona, no el dios), afirmaban que no, y que debían de seguir buscando tal lugar.
Eduardo Matos comenta: "De esa manera, según las fuentes históricas se establece un combate entre ambos bandos por el poder interno del grupo mayor tenochca, siendo derrotados los del barrio de los Centzon Huitznahuac (Los 400 del sur). A partir de ese momento, continuarán su peregrinación hasta fundar la ciudad de México-Tenochtitlan".
De este enfrentamiento, surge el mito, y para que el mito se perpetue, se debe realizar el rito. El rito consiste en repetir ese combate. Y este se realizaba en la fiesta de Panquetzaliztli. En esta fiesta se paseaba la imagen de Huitzilopochtli por Tenochtitlan y al llegar al barrio de Centzon Huitznahuac se escenificaba el combate.
Eduardo Matos comenta: "Los combatientes regresaban al Templo Mayor, que alude al Cerro de Coatepec, y los sacerdotes descendían de éste, con una representación de la Serpiente de Fuego, la Xiuhcóatl o ‘rayo matutino’, arma con la cual el dios del Sol y la guerra, decapitó a Coyolxauhqui, cuyo cuerpo fue desmembrándose hasta caer al pie de esa elevación sagrada. (...) La estructura arquitectónica principal de México-Tenochtitlan, entonces, reúne de manera simbólica dos dioses y dos mitos. Uno el del combate, el destino del guerrero mexica que tiene que ir a luchar, Huitzilopochtli; y el otro, el aspecto de la agricultura. En esa unidad conformada por dos montañas sagradas, está presente el centro del universo mexica: su axis mundi".
| publicado el 25 de Febrero de 2005 texto: www.aztlanvirtual.com e INAH enlace permanente |
18.2.05
Se hallan vestigios Olmecas en La Venta
Durante la construcción de un hospital en la localidad de La Venta Huimanguillo, en el estado Mexicano de Tabasco, se han hallado restos de cerámica, pertenecientes a vasijas realizadas por la cultura Olmeca y trozos de barro compactados que podrían pertenecer a partes de las paredes de viviendas Olmecas.
Debido a que muy cerca del lugar del hallazgo, fue donde los Olmecas edificaron uno de los centros ceremoniales más importantes de su cultura entre los años 1000 y 600 antes de nuestra era, estos restos pueden indicar que deben existir vestigios arqueológicos no encontrados hasta el momento que puedan ayudar a desvelar algo más el secreto de la primera gran cultura de Mesoamérica.
Debido a que muy cerca del lugar del hallazgo, fue donde los Olmecas edificaron uno de los centros ceremoniales más importantes de su cultura entre los años 1000 y 600 antes de nuestra era, estos restos pueden indicar que deben existir vestigios arqueológicos no encontrados hasta el momento que puedan ayudar a desvelar algo más el secreto de la primera gran cultura de Mesoamérica.
| publicado el 18 de Febrero de 2005 texto: www.aztlanvirtual.com y Tabasco Hoy enlace permanente |
El Museo del Templo Mayor de México celebra el 27 Aniversario del hallazgo del monolito de Coyolxauhqui
Encontrado el 21 de febrero de 1978, el monolito de Coyolxauhqui, se ha convertido en una de las más emblemáticas de las realizadas por los Aztecas. Este año se celebra por tanto, su 27 aniversario del descubrimiento y el Museo del Templo Mayor de México, lo celebrará con una serie de conferencias al respecto.
En concreto, hoy en día, se conocen 6 esculturas de la diosa Coyolxauqui, que se dividen en dos grupos, uno donde solamente se esculpió la cabeza y otro donde está representado todo el cuerpo.
Del primer grupo se conocen dos. La conocida como Coyolxauhqui I, que se encuentra en la actualidad en la sala Mexica del Museo Nacional de Antropología de México. Fue encontrada en la actual calle Guatemala del centro histórico de México hacia la segunda década del siglo pasado y estaba en el área del Templo Mayor dedicado a Huitzilopochtli. La conocida como Coyolxauhqui II, es una mascara de piedra de pequeño tamaño que se encuentra en el Peabody Museum of Harvard.
Del segundo grupo se conocen cuatro. La Coyolxauhqui III, es el famoso monolito de la diosa que corresponde al periodo constructivo Ivb del Templo Mayor. La Coyolxauhqui IV es un fragmento de una escultura mayor que estaba colocada en la esquina suroeste del Templo Mayor en la etapa constructiva Ivb. La Coyolxauhqui V está formada por cuatro porciones irregulares de una escultura de dimensiones considerables. Finalmente, la Coyolxauhqui VI se encontró exactamente debajo del monolito III y pertenece al periodo constructivo Iva. En la actualidad se encuentra en el lugar donde se halló.
En concreto, hoy en día, se conocen 6 esculturas de la diosa Coyolxauqui, que se dividen en dos grupos, uno donde solamente se esculpió la cabeza y otro donde está representado todo el cuerpo.
Del primer grupo se conocen dos. La conocida como Coyolxauhqui I, que se encuentra en la actualidad en la sala Mexica del Museo Nacional de Antropología de México. Fue encontrada en la actual calle Guatemala del centro histórico de México hacia la segunda década del siglo pasado y estaba en el área del Templo Mayor dedicado a Huitzilopochtli. La conocida como Coyolxauhqui II, es una mascara de piedra de pequeño tamaño que se encuentra en el Peabody Museum of Harvard.
Del segundo grupo se conocen cuatro. La Coyolxauhqui III, es el famoso monolito de la diosa que corresponde al periodo constructivo Ivb del Templo Mayor. La Coyolxauhqui IV es un fragmento de una escultura mayor que estaba colocada en la esquina suroeste del Templo Mayor en la etapa constructiva Ivb. La Coyolxauhqui V está formada por cuatro porciones irregulares de una escultura de dimensiones considerables. Finalmente, la Coyolxauhqui VI se encontró exactamente debajo del monolito III y pertenece al periodo constructivo Iva. En la actualidad se encuentra en el lugar donde se halló.
| publicado el 18 de Febrero de 2005 texto: www.aztlanvirtual.com e INAH enlace permanente |
12.2.05
Continúa el rescate del templo de Quetzalcóatl en Teotihuacan
La humedad sigue afectando al templo de Quetzalcóatl en Teotihuacan y provoca su imparable deterioro. Es por ello que se inicio hace un año un proyecto para intentar salvarlo. Durante 2005 deberá continuar dicho proyecto para terminar de consolidar el templo.
Para ello se va a excavar un pozo en el lado norte del templo, y se conectará a través de un tunel a otro pozo similar excavado en la parte sur. En dicho túnel se situará una cámara de secado, para controlar la humedad relativa del templo.
Rogelio Riva, responsable del proyecto de consolidación comenta: "Hasta el momento se ha realizado un pozo de exploración, a fin de determinar la profundidad del suelo natural donde se encuentra el desplante de la edificación; así como para observar las condiciones de humedad al interior del Templo; la mayor concentración de ésta se ubica en los laterales de las alfardas, en los lados norte y sur. La utilización de cemento para el resane en ciertas partes del edificio, durante intervenciones arqueológicas que tuvieron lugar en los años 70 y 80 del siglo pasado, han ocasionado que la humedad no se filtre por las áreas donde se localiza ese material impermeable, sino que busque salida por la piedra más suave, la cual se encuentra en la fachada".
El problema principal, estribaba en la perdida del material original de construcción, debido a las filtraciones de humedad existentes. Rogelio explica: "Sólo un 15 por ciento de lo que resta del volumen del monumento puede considerarse como parte de su decoración original, debido a que las fachadas norte, sur y este, están pérdidas. Asimismo, de las 364 esculturas que se piensa aludían a "Cipactli", considerado como Tláloc, el cocodrilo mítico que da nombre a los primeros días de los calendarios solar y lunar, sólo quedan alrededor de treinta".
Para ello se va a excavar un pozo en el lado norte del templo, y se conectará a través de un tunel a otro pozo similar excavado en la parte sur. En dicho túnel se situará una cámara de secado, para controlar la humedad relativa del templo.
Rogelio Riva, responsable del proyecto de consolidación comenta: "Hasta el momento se ha realizado un pozo de exploración, a fin de determinar la profundidad del suelo natural donde se encuentra el desplante de la edificación; así como para observar las condiciones de humedad al interior del Templo; la mayor concentración de ésta se ubica en los laterales de las alfardas, en los lados norte y sur. La utilización de cemento para el resane en ciertas partes del edificio, durante intervenciones arqueológicas que tuvieron lugar en los años 70 y 80 del siglo pasado, han ocasionado que la humedad no se filtre por las áreas donde se localiza ese material impermeable, sino que busque salida por la piedra más suave, la cual se encuentra en la fachada".
El problema principal, estribaba en la perdida del material original de construcción, debido a las filtraciones de humedad existentes. Rogelio explica: "Sólo un 15 por ciento de lo que resta del volumen del monumento puede considerarse como parte de su decoración original, debido a que las fachadas norte, sur y este, están pérdidas. Asimismo, de las 364 esculturas que se piensa aludían a "Cipactli", considerado como Tláloc, el cocodrilo mítico que da nombre a los primeros días de los calendarios solar y lunar, sólo quedan alrededor de treinta".
| publicado el 12 de Febrero de 2005 texto: www.aztlanvirtual.com e INAH enlace permanente |
4.2.05
Se trabaja para abrir al público “La Ventilla” en la zona arqueológica de Teotihuacan
La Ventilla es el barrio más completo hallado en la zona arqueológica de Teotihuacan, en lo que es el perímetro de protección de dicha zona. Ya desde 2004, se está trabajando para poderlo abrir al público, y dichos trabajos se prolongarán durante 2005.
El barrio se encuentra a unos 500 metros de la Calzada de los Muertos y abarca una totalidad de 14.000 kilómetros cuadrados. El barrio fue ocupado por artesanos que fabricaban objetos para el culto y el comercio, así como para el uso de los grupos de la elite Teotihuacana.
Algunas de las estructuras que se encuentran en la intemperie están sufriendo cierto deterioro, por lo que es importante consolidar los restos arqueológicos hallados, lo más pronto posible.
Rogelio Rivero, responsable del proyecto de restauración comenta: "Asimismo, se prepararán los espacios de recorrido, en algunos casos tendremos que cubrirlos nuevamente y, en otros más, volverlos a enterrar para que perduren. En ciertas partes procederemos a efectuar restituciones o reposición de muros con materiales parecidos a los originales, para que los visitantes puedan caminar sobre ellos sin causar deterioros".
Por ejemplo se podrá contemplar el llamado Patio de los Glifos, el cual presenta dibujos pintados directamente sobre el suelo y que representa uno de los antecedentes más antiguos de los códices de la zona del centro de México.
En cualquier caso, la fecha de apertura al público de La Ventilla está aún por determinar.
El barrio se encuentra a unos 500 metros de la Calzada de los Muertos y abarca una totalidad de 14.000 kilómetros cuadrados. El barrio fue ocupado por artesanos que fabricaban objetos para el culto y el comercio, así como para el uso de los grupos de la elite Teotihuacana.
Algunas de las estructuras que se encuentran en la intemperie están sufriendo cierto deterioro, por lo que es importante consolidar los restos arqueológicos hallados, lo más pronto posible.
Rogelio Rivero, responsable del proyecto de restauración comenta: "Asimismo, se prepararán los espacios de recorrido, en algunos casos tendremos que cubrirlos nuevamente y, en otros más, volverlos a enterrar para que perduren. En ciertas partes procederemos a efectuar restituciones o reposición de muros con materiales parecidos a los originales, para que los visitantes puedan caminar sobre ellos sin causar deterioros".
Por ejemplo se podrá contemplar el llamado Patio de los Glifos, el cual presenta dibujos pintados directamente sobre el suelo y que representa uno de los antecedentes más antiguos de los códices de la zona del centro de México.
En cualquier caso, la fecha de apertura al público de La Ventilla está aún por determinar.
| publicado el 4 de Febrero de 2005 texto: www.aztlanvirtual.com e INAH enlace permanente |
Halladas lápidas bajo el Templo Mayor de México-Tenochtitlan
Se han hallado un conjunto de 14 lápidas de piedra volcánica basáltica bajo el piso de la fachada principal del Templo Mayor de México-Tenochtitlan, donde están representados dioses, sacerdotes y guerreros Aztecas.
El hallazgo se inscribe dentro del proyecto Templo Mayor y fue realizado en el pasado Diciembre de 2004 por arqueólogos del Instituto Nacional de Arqueología e Historia (INAH) de México. La datación de las lápidas implica que la fecha de la fase artística conocida como “Azteca Imperial o Madura” se debe adelantar en 20 años.
Este hallazgo permite asegurar con toda probabilidad, que monumentos como el monolito de la diosa Coyolxauqui, datan del reinado de Moctezuma I, que gobernó durante los años 1440 y 1469 de nuestra era.
Muy al contrario de la idea que se tenía hasta el momento de que esa etapa y por tanto esos monumentos pertenecían al reinado de Axayacatl que gobernó entre los años 1469 y 1481 de nuestra era. El arqueólogo Leonardo López Luján, coordinador del mencionado proyecto comentó en rueda de prensa que el período Azteca Imperial se caracteriza por: "el uso de materias primas más ricas, más selecionadas, son rocas que no tienen imperfecciones. Se incluían monolitos de más grandes dimensiones en las que se utilizaba más gente para traer los bloques de las canteras, este periodo, es también un estilo más detallado, más cuidadoso, donde las figuras humanas, animales o vegetales son más naturalistas, el detalle y la perfección en esta etapa es inigualable".
Las lápidas se encontraron a un metro de profundidad de la fachada del Templo Mayor y se cree que estuvieron empotradas en ella.
López Luján comentó: “Una vez que fueron quitadas se colocaron de manera simbólica al pie de la pirámide y cubiertas con tierra. Cuando se depositaron las lápidas se hizo con mucho cuidado, fueron colocadas de manera ordenada al pie de la pirámide una tras otra, boca abajo y cubiertas por una capa de tierra muy fina, para que no se dañaran, justo al pie y en el centro de la pirámide, el lugar principal de ésta".
Una vez que se analicen completamente estas lápidas, se realizará una exposición temporal en el Museo del Templo Mayor para dar a conocerlas al público en general (se barajan las fechas de Septiembre u Octubre de este año)
El hallazgo se inscribe dentro del proyecto Templo Mayor y fue realizado en el pasado Diciembre de 2004 por arqueólogos del Instituto Nacional de Arqueología e Historia (INAH) de México. La datación de las lápidas implica que la fecha de la fase artística conocida como “Azteca Imperial o Madura” se debe adelantar en 20 años.
Este hallazgo permite asegurar con toda probabilidad, que monumentos como el monolito de la diosa Coyolxauqui, datan del reinado de Moctezuma I, que gobernó durante los años 1440 y 1469 de nuestra era.
Muy al contrario de la idea que se tenía hasta el momento de que esa etapa y por tanto esos monumentos pertenecían al reinado de Axayacatl que gobernó entre los años 1469 y 1481 de nuestra era. El arqueólogo Leonardo López Luján, coordinador del mencionado proyecto comentó en rueda de prensa que el período Azteca Imperial se caracteriza por: "el uso de materias primas más ricas, más selecionadas, son rocas que no tienen imperfecciones. Se incluían monolitos de más grandes dimensiones en las que se utilizaba más gente para traer los bloques de las canteras, este periodo, es también un estilo más detallado, más cuidadoso, donde las figuras humanas, animales o vegetales son más naturalistas, el detalle y la perfección en esta etapa es inigualable".
Las lápidas se encontraron a un metro de profundidad de la fachada del Templo Mayor y se cree que estuvieron empotradas en ella.
López Luján comentó: “Una vez que fueron quitadas se colocaron de manera simbólica al pie de la pirámide y cubiertas con tierra. Cuando se depositaron las lápidas se hizo con mucho cuidado, fueron colocadas de manera ordenada al pie de la pirámide una tras otra, boca abajo y cubiertas por una capa de tierra muy fina, para que no se dañaran, justo al pie y en el centro de la pirámide, el lugar principal de ésta".
Una vez que se analicen completamente estas lápidas, se realizará una exposición temporal en el Museo del Templo Mayor para dar a conocerlas al público en general (se barajan las fechas de Septiembre u Octubre de este año)
| publicado el 4 de Febrero de 2005 texto: www.aztlanvirtual.com y El Universal enlace permanente |
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