Exposición sobre el culto al agua en el Museo Nacional de Antropología de México





Uno de los rasgos comunes en las civilizaciones Mesoamericanas fue el culto al agua. Y ese es precisamente el motivo de la nueva exposición temporal que podrá visitarse en el Museo Nacional de Antropología de México hasta Junio de 2006.

Una colección de objetos pocos conocidos pertenecientes a las culturas del Golfo, de Oaxaca, del Occidente, Mexica, Tolteca y Teotihuacana, las cuales tienen relación precisamente con el culto al agua. Entre las piezas expuestas se pueden contemplar esculturas de animales acuáticos, collares de concha, escenas de pintura mural, etc.

A pesar de que la deidad principal relacionada con el agua es Tláloc, hubo otras deidades también relacionadas. Felipe Solís, el actual director del Museo Nacional de Antropología comentaba: “En el norte de México las representaciones refieren a un conjunto de animales tanto terrestres como marinos, asociados al agua, de manera particular el cocodrilo, el cual puede observarse en cajetes localizados desde Arizona hasta Zacatecas. Incluso, los huicholes utilizan hasta hoy día recipientes que poseen en su interior símbolos de este tipo. En el centro de México, el culto al agua estuvo asociado a las montañas y a los lagos, siendo el Altiplano una región con predominio de la figura de Tláloc. Mientras, para la Península de Yucatán, donde destaca el dios Chak, además del mar y los cenotes, las cuevas eran lugares de veneración. Las diferencias entre estas manifestaciones radicó en el entorno que les permitía a los antiguos el abastecimiento del elemento. De esa manera las montañas tuvieron una particular reverencia bajo la idea extendida del cerro de los mantenimientos, pero no se puede descartar la presencia de otros espacios como las grutas, en las que existe agua profunda. Aunque el cocodrilo es un animal que aparece de manera continua vinculado a reverencia del agua, aparecen otros batracios como las lagartijas o serpientes sobre todo en el norte. También el bestiario está determinado por las condiciones climáticas, al igual que la mitología en general".

Es en Teotihuacan donde aparece la primera representación de Tláloc, dios de la lluvia y el trueno, que entre los Mayas sería Chac y Cicij para los Zapotecos.

Felipe Solís comentaba: “Esta herencia se manifestará posteriormente con los Mexicas, quienes por medio del agua establecerán la concepción mítica fundacional del mundo; el agua adquirirá entonces un significado simbólico que explicará el origen de la vida en un tiempo primordial, acontecimiento por el cual surge todo lo existente, y en el que los elementos que lo conforman adquieren un carácter sagrado, una naturaleza mágico-religiosa".


publicado el 16 de Abril de 2006
texto: www.aztlanvirtual.com e INAH
fotografía: Hector Montaño/INAH
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