7.8.07

Evidencias Arqueológicas de un final trágico en Xochicalco



La ciudad prehispánica de Xochicalco situada actualmente en el estado Mexicano de Morelos, consiguió en tan solo 260 años convertirse en una de las principales ciudades de Mesoamérica. Sin embargo, la inconformidad política y social la llevó a un trágico final.

El arqueólogo Norberto González Crespo es el responsable de los trabajos de exploración de la Zona Arqueológica de Xochicalco dede hace más de veinte años. Ha explicado que existen evidencias arqueológicas de que en sus últimos momentos fue quemada al igual que lo fueron en su momento otras ciudades prehispánicas como Teotihuacan, La Quemada o Tula.

Se han desarrollado dos teorías para explicar este hecho. La primera trata de una disputa entre dos facciones por el poder de la ciudad. La segunda trata sobre una revuelta popular. Hay que recordar que la época de máximo esplendor de Xochicalco, es una época de gran inestabilidad en el Altiplano Central y de gran militarización provocado por la caída del poder hegemónico de Teotihuacan.

Norberto González explica que: “Es posible que un bando haya querido dominar a otro, pero también, aún más creíble, que el pueblo decidiera rebelarse. En ese sentido, Xochicalco es una de las metrópolis con mayor cantidad de construcción por metro cuadrado, y levantar esto en dos siglos representó una mano de obra constante y ardua, lo que pudo originar un descontento generalizado. Para ingresar a la Acrópolis era necesario pasar pórticos dispuestos como una forma de control. Al excavar en esos perímetros hemos ubicado una gran cantidad de esqueletos, por ejemplo, en uno de ellos se hallaron cerca de 80 y en otros dos accesos, grupos de seis a ocho osamentas (de mujeres y niños) que por la posición revelan que los cuerpos estaban abrazados en el momento de darles muerte. Si un grupo pelea con otro por el poder, uno de ellos continúa al frente, pero cuando es el pueblo el que se rebela, acaba con todo: gobierno, control de impuestos y tributos. La ciudad muere sola. Además en la Acrópolis, la élite iba adornada y ninguno de los esqueletos encontrados ostentaba alguna joya, es obvio que hubo saqueo”.


publicado el 7 de Agosto de 2007
texto: www.aztlanvirtual.com e INAH
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