Un templo Mexica cerca del Metro Balderas
Los arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México prevén que cerca de la estación del Metro Balderas en Ciudad de México puede encontrarse los restos del Templo Mexica dedicado al Dios Xipe Totec.
El actual director del Museo del Templo Mayor y arqueólogo Carlos Javier González explicó que: “Fue una de las primeras estructuras arquitectónicas en la antigua ciudad, es decir, estaría relacionada con la fundación de la ciudad mexica, cuya probable construcción se habría efectuado a inicios del siglo XIV, alrededor de 1325".
El actual director del Museo del Templo Mayor y arqueólogo Carlos Javier González explicó que: “Fue una de las primeras estructuras arquitectónicas en la antigua ciudad, es decir, estaría relacionada con la fundación de la ciudad mexica, cuya probable construcción se habría efectuado a inicios del siglo XIV, alrededor de 1325".
El arqueólogo destacó que las fuentes históricas que hablan del templo son escasas, auqnue estas parecen no dejar duda de que en ese lugar existió el Templo dedicado a Xipe Totec. Carlos Javier explícó que: "Esta parcialidad era una de las más antiguas de la ciudad y aunque el recinto religioso en la víspera de la conquista española se encontraba en el área que ocupa actualmente la iglesia del Buen Tono, en donde hoy se alza el mercado de San Juan, los datos sobre la ubicación del templo a Xipe Tótec, en Tlacocomoco, lo sitúan más a la orilla de la urbe. De acuerdo a las referencias, el área donde existió correspondería a las inmediaciones del Centro Escolar Revolución, en las cercanías de la estación Balderas del metro."
| publicado el 13 de Octubre de 2007 texto: www.aztlanvirtual.com y El Universal enlace permanente |
6.10.07
Un niño sacrificado en honor a Tezcatlipoca
En Junio de 2005 fueron hallados los restos de un infante que fue sacrificado en el Templo Mayor de Mexico-Tenochtitlan el cual se creía había sido ofrendado al dios Huitzilopochtli, pero los estudios realizados hasta el momento demuestran que en realidad fue ofrendado al dios Tezcatlipoca.
Estos datos fueron ofrecidos por el arqueólogo Leonardo López Lujan en el recientemente celebrado simposio dedicado al sacrificio humano entre los Mexicas. El sacrificio se realizó alrededor del año 1469 de nuestra era y fue enterrado en una de las esquinas del Templo Mayor.
Leonardo López Luján explicó que: “Se estima que al momento de su ejecución contaba con cinco años de edad”. Explicó también que el objetivo fue extraerle el corazón para ser ofrendado al dios Tezcatlipoca en un rito previo a la celebración de una batalla. Este es, de hecho, el único sacrificio hallado en el Templo Mayor dedicado a esta deidad, ya que los 42 niños hallados en el año 1980 fueron ofrendados al dios de la lluvia Tlaloc.
La deidad a la que se ofrendó este niño se ha podido deducir gracias a los adornos que llevaba el niño en el momento de su sacrificio, tales como cascabeles en los tobillos, una rodela de madera en el pecho y plumas de gavilán en los hombros. Todos estos elementos aparecen en las representaciones de los códices donde se muestra al dios Tezcatlipoca.
También se ha conseguido determinar que, ha diferencia de los niños que se ofrendaban a Tlaloc, que solian tener alguna enfermedad, en este caso el niño estaba perfectamente sano. Por el momento, no obstante, no se ha conseguido detarminar aún el sexo del niño.
Estos datos fueron ofrecidos por el arqueólogo Leonardo López Lujan en el recientemente celebrado simposio dedicado al sacrificio humano entre los Mexicas. El sacrificio se realizó alrededor del año 1469 de nuestra era y fue enterrado en una de las esquinas del Templo Mayor.
Leonardo López Luján explicó que: “Se estima que al momento de su ejecución contaba con cinco años de edad”. Explicó también que el objetivo fue extraerle el corazón para ser ofrendado al dios Tezcatlipoca en un rito previo a la celebración de una batalla. Este es, de hecho, el único sacrificio hallado en el Templo Mayor dedicado a esta deidad, ya que los 42 niños hallados en el año 1980 fueron ofrendados al dios de la lluvia Tlaloc.
La deidad a la que se ofrendó este niño se ha podido deducir gracias a los adornos que llevaba el niño en el momento de su sacrificio, tales como cascabeles en los tobillos, una rodela de madera en el pecho y plumas de gavilán en los hombros. Todos estos elementos aparecen en las representaciones de los códices donde se muestra al dios Tezcatlipoca.
También se ha conseguido determinar que, ha diferencia de los niños que se ofrendaban a Tlaloc, que solian tener alguna enfermedad, en este caso el niño estaba perfectamente sano. Por el momento, no obstante, no se ha conseguido detarminar aún el sexo del niño.
| publicado el 6 de Octubre de 2007 texto: www.aztlanvirtual.com y El Universal enlace permanente |
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