El monolito de la Diosa Coyolxauhqui fue un recipiente sagrado
La finalidad del famoso monolito de la Diosa Coyolxauhqui que se encontraba al pie de las escaleras del Templo Mayor de Mexico-Tenochtitlan era el recibir los cuerpos de los sacrificados en honor al Sol, según informa el Instituto Nacional de Arqueología e Historia (INAH) de México.Esto lo afirmó el arqueólogo Felipe Solís y preciso que su uso era dado en las festividades en que se celebraba el nacimiento del dios patrono de los Mexicas, Huitzilopochtli. De hecho la Coyolxauhqui estaba al pie de las escaleras del adoratorio de este Dios. Los sacrificados en lo alto del templo, eran arrojados escaleras abajo e iban a dar a parar al monolito de la Coyolxauhqui.
Felipe Solís explicó estos hechos, en el marco de las actividades académicas organizadas con motivo del 30 aniversario del hallazgo del monolito es un posición original a diferencia de otros como la Piedras del Sol, lo cual ha permitido que se pueda conocer mejor cual fue su uso exacto: “El hallazgo arqueológico del relieve, se dio en el mismo lugar que ocupaba en la época prehispánica, en el arranque de la escalinata de acceso al adoratorio de Huitzilopochtli que se encuentra en la cima del Templo Mayor. De esta manera los Mexicas representaron el mito del nacimiento de Huitzilopochtli, en el que se relata que Coatlicue, su madre, estaba barriendo y se encontró una bola de plumas que guardó en su vientre y quedó embarazada, al saber esto su hija, Coyolxauhqui y sus hermanos, las 400 estrellas intentan matarla y se inicia un combate. Huitzilopochtli nace armado en el cerro Coatepec y mata a su hermana la cual cae desde la cima y queda desmembrada en el suelo”.
Estos mismos hechos son los que se representaban en el Templo Mayor en la festividad de Panquetzaliztli en la cual se sacrificaban guerreros capturados en combate en honor de Huitzilopochtli. Felipe Solís explicaba que: “Al igual que como fue arrojada Coyolxauhqui desde la cima del cerro Coatepec, una vez inmolados los cuerpos de los cautivos de guerra eran lanzados desde lo alto del Templo Mayor y rodaban por la escalinata hasta caer sobre el disco de Coyolxauhqui, el cual servía como recipiente sagrado. Primero eran decapitados, al igual que la Coyolxauhqui, para posteriormente ser despeñados desde lo alto del adoratorio a Huitzilopochtli. Los cuerpos caían sobre el monolito, una especie de recipiente”.
Se cree que el monolito se realizó entre los años 1469 y 1481 de nuestra era, durante el reinado de Axayacatl y forma parte de la etapa constructiva IVb del Templo Mayor.

aztlán > noticias