Nuevos Datos sobre el poblamiento de América

Genetistas de la Universidad de Florida han publicado recientemente un estudio que demuestra que el viaje del hombre de Asia hacia América a través del Estrecho de Bering estuvo interrumpido por un periodo de 20.000 años donde los emigrantes no pudieron pasar de Beringia debido a la masa de hielo.

El estudio también desvela que posiblemente fue un grupo de entre 1.000 y 5.000 personas las que se adentraron por esta vía hacia América, en contra de los cientos que se creía hasta el momento. Pero lo más importante del estudio es que demuestra que la colonización de América no se hizo en una sola oleada sino que llegaron ha existir hasta tres oleadas separadas por miles de generaciones cada una.

La Doctora en antropología Connie Mulligan ha declarado que: “Nuestro modelo presenta un escenario más interesante y complejo frente a la idea de que el hombre pasó de Asia a América en un único evento. Si piensas en ello verás que estas personas no sabían que se dirigían hacia otro mundo. Ellos se desplazaron fuera de Asia y alcanzaron una masa de tierra que estaba expuesta, ya que el nivel del mar había descendido, pero dos grandes glaciares les bloqueaba el paso más allá. Así que estuvieron en aquella tierra cerca de 20.000 años. No era el paraíso, pero supervivieron. Cuando el obstáculo desapareció, avanzaron para buscar un sitio mejor”.

El estudio se ha realizado a partir del análisis del ADN de nativos americanos y de habitantes de Asia y demuestra que hubo una migración gradual desde Asia hacia América que se inicio hace unos 40.000 años. Hubo también un largo periodo de espera en Beringia donde la población permaneció estable y que duró 20.000 años. Después hubo una rápida expansión por Norte América a través de Alaska y Canadá hace 15.000 años.

El Doctor en Zoología Michael Miyamoto explicó que: “Puedes pensar en estas personas como en grupo particular bloqueado por glaciares hacia el Este. Ellos venían del Oeste y por ello no tenían ningún motivo para regresar. Esperaron allí 20.000 años, mientras se sucedían las generaciones y se acumulaban diferencias genéticas. Observando el grado de mutación posible en las poblaciones modernas, nos podemos hacer una idea de cuanto tardaron las mutaciones en realizarse y cuanta gente tuvo que haber”.

El doctor en antropología Andrew Kitchen explicó que: “Nuestra teoría predice que la mayoría de los restos arqueológicos se encuentran sumergidos, y esto explicaría el motivo por el cual hasta el momento no se había considerado una estancia prolongada en Beringia”.


publicado el 23 de Febrero de 2008
texto: www.aztlanvirtual.com
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El monolito de la Diosa Coyolxauhqui fue un recipiente sagrado



La finalidad del famoso monolito de la Diosa Coyolxauhqui que se encontraba al pie de las escaleras del Templo Mayor de Mexico-Tenochtitlan era el recibir los cuerpos de los sacrificados en honor al Sol.

Esto lo afirmó el arqueólogo Felipe Solís y preciso que su uso era dado en las festividades en que se celebraba el nacimiento del dios patrono de los Mexicas, Huitzilopochtli. De hecho la Coyolxauhqui estaba al pie de las escaleras del adoratorio de este Dios. Los sacrificados en lo alto del templo, eran arrojados escaleras abajo e iban a dar a parar al monolito de la Coyolxauhqui.

Felipe Solís explicó estos hechos, en el marco de las actividades académicas organizadas con motivo del 30 aniversario del hallazgo del monolito es un posición original a diferencia de otros como la Piedras del Sol, lo cual ha permitido que se pueda conocer mejor cual fue su uso exacto: “El hallazgo arqueológico del relieve, se dio en el mismo lugar que ocupaba en la época prehispánica, en el arranque de la escalinata de acceso al adoratorio de Huitzilopochtli que se encuentra en la cima del Templo Mayor. De esta manera los Mexicas representaron el mito del nacimiento de Huitzilopochtli, en el que se relata que Coatlicue, su madre, estaba barriendo y se encontró una bola de plumas que guardó en su vientre y quedó embarazada, al saber esto su hija, Coyolxauhqui y sus hermanos, las 400 estrellas intentan matarla y se inicia un combate. Huitzilopochtli nace armado en el cerro Coatepec y mata a su hermana la cual cae desde la cima y queda desmembrada en el suelo”.

Estos mismos hechos son los que se representaban en el Templo Mayor en la festividad de Panquetzaliztli en la cual se sacrificaban guerreros capturados en combate en honor de Huitzilopochtli. Felipe Solís explicaba que: “Al igual que como fue arrojada Coyolxauhqui desde la cima del cerro Coatepec, una vez inmolados los cuerpos de los cautivos de guerra eran lanzados desde lo alto del Templo Mayor y rodaban por la escalinata hasta caer sobre el disco de Coyolxauhqui, el cual servía como recipiente sagrado. Primero eran decapitados, al igual que la Coyolxauhqui, para posteriormente ser despeñados desde lo alto del adoratorio a Huitzilopochtli. Los cuerpos caían sobre el monolito, una especie de recipiente”.

Se cree que el monolito se realizó entre los años 1469 y 1481 de nuestra era, durante el reinado de Axayacatl y forma parte de la etapa constructiva IVb del Templo Mayor.


publicado el 16 de Febrero de 2008
texto: www.aztlanvirtual.com e INAH
fotografía: Mario Gómez Molina para www.aztlanvirtual.com
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Estudio sobre las zonas residenciales de Mexico-Tenochtitlan

El historiador de la Universidad Nacional Autónoma de México Alejandro Alcántara, ha dado a conocer un estudio titulado “La zonas residenciales de Tenochtitlan según las fuentes coloniales” que trata de clarificar más este tema poco estudiado.

De hecho, la información que se tiene gracias a la arqueología se ha centrado en los alrededores del Templo Mayor de Mexico-Tenochtitlan. Existe además información arqueológica tres zonas más, aunque esto no permite obtener una idea clara de cómo eran las zonas residenciales de la ciudad.

Con este estudio se ha ofrecido información de 29 zonas con sus respectivos planos, mediante la investigación de la información existente en las fuentes coloniales como por ejemplo las de Bernardino de Sahagún, Agustín de Vetancurt y Juan de Torquemada o en planos atribuidos a Hernán Cortés.

Alejandro Alcántara explica que: “El predio más temprano localizado data de alrededor de 1550, la mayoría corresponden al siglo XVI, algunos se escapan a los siglos XVII y XVIII. Las fuentes señalan la manera en que los indios regresaron y reconstruyeron sus casas. Pese algunas transformaciones, los límites de los predios siguieron siendo los mismos, y la organización comunal, a través de los calpullis, tampoco varió, sino hasta décadas más tarde".

La investigación llega la conclusión de que existió un único modelo de área residencial pero que éste se fue modificando con el tiempo. Este modelo consistía en islotes artificiales (tlaxilacallis), caseríos rodeados por calzadas, caminos o chinampas, con forma generalmente regular. Pero conforme la población aumentaba seguramente estas áreas se subdividieron, dando paso a callejones laberínticos, como se puede apreciar aún hoy en día en algunas zonas de Xochimilco, Tláhuac y Milpa Alta.

Las zonas residenciales de Mexico-Tenochtitlan se concentraban en las cuatros parcialidades en que estaba dividida la ciudad: Atzacoalco, Cuepopan, Teopan y Moyotlan, donde es sus respectivos templos prehispánicos se edificaron iglesias después de la conqusta.

Probablemente Moyotlan fue una zona más urbanizada que el resto y sobre todo con respecto a Atzacoalco que contenía principalmente zonas verdes, de cultivo y de caza. Cuepopan servía como lugar de paso hacia el mercado de Mexico-Tlatelolco y Teopan era el lugar más extenso aunque no con el de más densidad de población.


publicado el 9 de Febrero de 2008
texto: www.aztlanvirtual.com e INAH
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Nuevos datos de los sacrificios realizados en el cenote de Chichen Itza

Hasta el momento se creía que eran mujeres vírgenes las personas que los Mayas sacrificaban en el cenote de Chichen Itza, pero los últimos análisis realizados demuestran que en realidad se trataban de niños y hombres adultos.

La investigación ha sido llevada a cabo por el arqueólogo Guillermo de Anda el cual está adscrito a la Universidad Autónoma de Yucatán. El estudio se ha realizado con los materiales extraídos en las temporadas de campo realizadas entre los años 1961 y 1967.

De los 127 personas que se han podido reconstruir con dichos restos, el 79% pertenecen a niños con edades comprendidas entre los 3 y los 11 años y el resto a personas adultas en su mayoría de sexo masculino. Los restos óseos de los niños presentaban evidencias de descarnación, huesos quemados por intentos de cremación y marcas de desollamiento.


Estos datos sin duda ponen en evidencia que los sacrificios que se realizaban en el cenote, no corresponden a mujeres vírgenes como se creía hasta el momento, y posiblemente estuvieran relacionados con rituales de lluvia.


publicado el 2 de Febrero de 2008
texto: www.aztlanvirtual.com y Terrae Antiqvae
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