Las pinturas rupestres más antiguas de América
Las pinturas rupestres que se encuentran en la cueva San Borjita en el estado Mexicano de Baja California Sur, pueden ser las más antiguas del continente Americano ya que un nuevo estudio ha retrasado su antigüedad. Las nuevas dataciones parecen demostrar que se realizaron hace 7.500 años.
Para verificar finalmente esta datación, se están llevando a cabo la validación de estudio realizado sobre más de 60 muestras de los aglutinantes de los pigmentos usados como pintura. Hay que recordar que hasta el momento se creía que la pintura rupestre más antigua hallada en México era de hace 4.500 años.
La arqueóloga Maria de la Luz Gutiérrez explicó que: “En estos momentos estamos realizando la validación de fechas, y esta labor implica además correlacionar cada uno de los 60 resultados con la pintura correspondiente, porque se evidenció que hay sobreposición de imágenes. Estos resultados son sorprendentes porque superan todas las expectativas al colocar la producción de esta tradición pictórica en una época tan remota. La confirmación de las fechas de San Borjita, en la Sierra de Guadalupe, será de gran relevancia porque permitirá determinar el momento en que comenzó a generarse la tradición de pintura rupestre de escalas considerables, conocida como estilo Gran Mural, porque llegan alcanzar hasta más de 10 metros de altura. Cuando tomamos las muestras, pensábamos que las figuras que estaban más abajo iban a ser las más antiguas, y las más superficiales, las mas recientes. La sorpresa es que no fue así, porque hay claras evidencias de que las pinturas eran repintadas. Quienes las crearon las retocaban en las partes desgastadas o las volvían a bosquejar en color blanco. Esto lo notamos principalmente en las imágenes alusivas a individuos, que posiblemente tuvieron un uso de veneración, porque tal vez remitían a sus ancestros o a figuras míticas. La intención de esta identificación y el fechamiento, es poder determinar cuál de estos subestilos se originó primero y cuál fue el último, aunque muchos paneles de pintura rupestre presentan una mescolanza de varios de éstos".
Para verificar finalmente esta datación, se están llevando a cabo la validación de estudio realizado sobre más de 60 muestras de los aglutinantes de los pigmentos usados como pintura. Hay que recordar que hasta el momento se creía que la pintura rupestre más antigua hallada en México era de hace 4.500 años.
La arqueóloga Maria de la Luz Gutiérrez explicó que: “En estos momentos estamos realizando la validación de fechas, y esta labor implica además correlacionar cada uno de los 60 resultados con la pintura correspondiente, porque se evidenció que hay sobreposición de imágenes. Estos resultados son sorprendentes porque superan todas las expectativas al colocar la producción de esta tradición pictórica en una época tan remota. La confirmación de las fechas de San Borjita, en la Sierra de Guadalupe, será de gran relevancia porque permitirá determinar el momento en que comenzó a generarse la tradición de pintura rupestre de escalas considerables, conocida como estilo Gran Mural, porque llegan alcanzar hasta más de 10 metros de altura. Cuando tomamos las muestras, pensábamos que las figuras que estaban más abajo iban a ser las más antiguas, y las más superficiales, las mas recientes. La sorpresa es que no fue así, porque hay claras evidencias de que las pinturas eran repintadas. Quienes las crearon las retocaban en las partes desgastadas o las volvían a bosquejar en color blanco. Esto lo notamos principalmente en las imágenes alusivas a individuos, que posiblemente tuvieron un uso de veneración, porque tal vez remitían a sus ancestros o a figuras míticas. La intención de esta identificación y el fechamiento, es poder determinar cuál de estos subestilos se originó primero y cuál fue el último, aunque muchos paneles de pintura rupestre presentan una mescolanza de varios de éstos".
| publicado el 31 de Mayo de 2008 texto: www.aztlanvirtual.com e INAH enlace permanente |
17.5.08
El verdadero origen de la Calavera de Cristal
La famosa calavera de cristal que se conserva en el Museo Quai Branly de Paris, no es una pieza azteca sino que data del Siglo XIX según han declarado expertos del Centro de Investigación y Restauración de los Museos de Francia.
De hecho, hacia años que se dudaba de la procedencia mexica de esta pieza de cuarzo de 2,5 kilos de peso, pero el examen del cráneo con un acelerador de partículas, rayos ultravioletas y un detector de humedad ha permitido datar la pieza en la última parte del siglo XIX.
Las ranuras y perforaciones han permitido saber que se utilizaron fresadoras de joyería y otros instrumentos modernos, según informó el director adjunto de patrimonio y colecciones del Museo Quai Branly, Yves Le Fur: “Nunca se encuentra semejante precisión técnica en el arte precolombino, en el que el empleo del cristal es muy raro, por cierto”.
La pieza se construyó entre los años 1867 y 1886 por artesanos de Idar-Oberstein, en el sur de Alemania y se utilizó en su fabricación cuarzo de los Alpes. Se cree que originalmente debió de fabricarse para servir de base de un relicario en forma de cruz al estilo barroco predominante en esas fechas.
De hecho, hacia años que se dudaba de la procedencia mexica de esta pieza de cuarzo de 2,5 kilos de peso, pero el examen del cráneo con un acelerador de partículas, rayos ultravioletas y un detector de humedad ha permitido datar la pieza en la última parte del siglo XIX.
Las ranuras y perforaciones han permitido saber que se utilizaron fresadoras de joyería y otros instrumentos modernos, según informó el director adjunto de patrimonio y colecciones del Museo Quai Branly, Yves Le Fur: “Nunca se encuentra semejante precisión técnica en el arte precolombino, en el que el empleo del cristal es muy raro, por cierto”.
La pieza se construyó entre los años 1867 y 1886 por artesanos de Idar-Oberstein, en el sur de Alemania y se utilizó en su fabricación cuarzo de los Alpes. Se cree que originalmente debió de fabricarse para servir de base de un relicario en forma de cruz al estilo barroco predominante en esas fechas.
| publicado el 17 de Mayo de 2008 texto: www.aztlanvirtual.com enlace permanente |
10.5.08
¿Matemáticas Mexicas?
Leyendo los registros de los Mexicas de la ciudad de Tepetlaoztoc, un grupo de científicos han descubiertos las complicadas ecuaciones que utilizaban para conocer las dimensiones de las tierras las cuales tenían que pagar tributo.
A partir de dos códices realizados entre los años 1540 y 1544 de nuestra era en Tepetlaoztoc, se ha podido comprobar que se registraba cada casa existente y el número de miembros que vivían en ellas, la cantidad de tierra existente en propiedad y los tipos de suelo y sus características. Maria del Carmen Jorge de la Universidad Nacional Autónoma de México comentó que: “Los textos antiguos eran extremadamente detallados y bien organizados, a menudo porque los propietarios de tierras tenían que pagar tributo en función del valor de sus posesiones”.
Los Mexicas registraron únicamente el área total de cada parcela y la longitud de los cuatro lados de su perímetro. A partir de estos datos, los oficiales encargados del tributo, usando una serie de cinco algoritmos, incluido uno usado por los antiguos Sumerios, calculaban las dimensiones de cada parcela.
Las matemáticas Mexicas incluían el uso de fracciones y estas se representaban mediante símbolos correspondientes al cuerpo humano como los corazones y manos. Maria del Carmen Jorge explicó: “Por ejemplo se usaba el corazón. Si extiendes el brazo izquierdo, está sería la medida que va de tú corazón a la punta de tu dedo. Si estiras ambos brazos, la medida sería la distancia entre ambos dedos. Es todo muy natural. El cuerpo lleva con uno mismo una regla y es muy fácil referirse a una medida y compararla con el propio cuerpo”.
A partir de dos códices realizados entre los años 1540 y 1544 de nuestra era en Tepetlaoztoc, se ha podido comprobar que se registraba cada casa existente y el número de miembros que vivían en ellas, la cantidad de tierra existente en propiedad y los tipos de suelo y sus características. Maria del Carmen Jorge de la Universidad Nacional Autónoma de México comentó que: “Los textos antiguos eran extremadamente detallados y bien organizados, a menudo porque los propietarios de tierras tenían que pagar tributo en función del valor de sus posesiones”.
Los Mexicas registraron únicamente el área total de cada parcela y la longitud de los cuatro lados de su perímetro. A partir de estos datos, los oficiales encargados del tributo, usando una serie de cinco algoritmos, incluido uno usado por los antiguos Sumerios, calculaban las dimensiones de cada parcela.
Las matemáticas Mexicas incluían el uso de fracciones y estas se representaban mediante símbolos correspondientes al cuerpo humano como los corazones y manos. Maria del Carmen Jorge explicó: “Por ejemplo se usaba el corazón. Si extiendes el brazo izquierdo, está sería la medida que va de tú corazón a la punta de tu dedo. Si estiras ambos brazos, la medida sería la distancia entre ambos dedos. Es todo muy natural. El cuerpo lleva con uno mismo una regla y es muy fácil referirse a una medida y compararla con el propio cuerpo”.
| publicado el 10 de Mayo de 2008 texto: www.aztlanvirtual.com y National Geographic enlace permanente |
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