¿Existía el año bisiesto entre los Mexicas?

Dentro de las investigaciones sobre el calendario Mexica y por extensión Mesoamericano, hay una tema de controversia indudable. ¿Utilizaban el año bisiesto los Mexicas para corregir el error de tener un calendario solar de 365 días?. El investigador Rafael Tena afirma que sí se usaba.

La tierra tarda 365 días, 48 minutos y 46 segundos en realizar su rotación alrededor del sol. Por lo tanto si únicamente se cuenta con un calendario de 365 días, se va acumulando un error conforme pasan los años y el calendario acaba desajustándose y por supuesto dejando de servir para lo que fue concebido. Rafael Tena asegura en su libro "El calendario Mexica y la Cronografía" que cada cuatro años los Mexicas agregaban seis días en lugar de los cinco habituales (ya que el calendario solar estaba formado por 360 días más la adición de los llamados 5 días nefastos) y que el conjunto de 52 años representaba un siglo para los aztecas. En su hipótesis plantea una correspondencia perfecta entre ambos calendarios, en un periodo comprendido entre 986 y 1609. ara ello se basó en fechas importantes y precisas como la llegada de los españoles, la matanza en Templo Mayor, la Noche Triste y el día de la caída de México Tenochtitlan.


publicado el 27 de Septiembre de 2009
texto: www.aztlanvirtual.com e INAH
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Avance en el conocimiento de las relaciones entre Teotihuacan y Oaxaca

Una estela descubierta en la Zona Arqueológica de Cerro Tortuga situada en la costa de Oaxaca permitirá avanzar en el conocimiento sobre la conexión que mantuvo la zona de Oaxaca con la ciudad de Teotihuacan. En la estela se puede observar la representación de un personaje con elementos semejantes a los que hay en los murales Teotihuacanos. La estela se ha datado preliminarmente entre los años del 200 al 800 d.C.

Iván Rivera Guzmán, arqueólogo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México comentó que:
El símbolo que posee el personaje en la mejilla y la orientación de las volutas, es muy similar. El gran tocado difiere, pero la relación estilística es innegable. Luego de un análisis iconográfico preliminar creemos que la persona representada en la estela de Cerro Tortuga, podría denominarse como Señor 8 E, quien aparece de perfil con la mano hacia el frente. Desde mi punto de vista se trata de un señor Teotihuacano asentado en la costa Oaxaqueña y su glifo calendárico es 8 E. Aunque será necesario comprobar la cronología, porque también podría tratarse de un individuo representado a su vez en una lápida de la Zona Arqueológica de Monte Albán, y que Alfonso Caso conectó con Teotihuacan, este personaje fue interpretado como 8 Temblor. Ambas estelas difieren en los atributos que acompañan a los señores, el de Cerro Tortuga posee elementos de guerrero. El fechamiento de la estela proveniente de la costa Oaxaqueña, concretamente de la región chatina, será clave para determinar la relación con el Señor 8 Temblor. Desglosamos cada uno de los glifos, identificando sus componentes, y al mismo tiempo cotejamos la escena con el corpus escultórico conocido de la costa de Oaxaca y de Teotihuacan. Posiblemente la estela data del periodo Clásico, entre 200 y 800 d.C., pero es necesario delimitar aún más su temporalidad.


publicado el 20 de Septiembre de 2009
texto: www.aztlanvirtual.com e INAH
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El Colapso de Monte Albán

Dentro de la V Mesa Redonda de Monte Albán que se celebra estos días, el investigador Arthur Joyce profesor asociado en antropología de la Universidad de Colorado ha propuesto una nueva teoría para explicar el Colapso de Monte Albán. La exclusión del pueblo llano por parte de la nobleza pudo ser un factor determinante hacia el 800 d.C.

En la Plaza Principal de la Zona Arqueológica se pueden observar elementos que apuntan a este hecho, ya que parece que de ser un lugar de reunión común paso a ser un área residencial. Arthur Joyce explicó que:
Un resultado no intencional provocado por la competencia entre la nobleza y la exclusión de la gente común de las ceremonias públicas, fue el debilitamiento de la lealtad de los plebeyos y los nobles menores hacia las instituciones gobernantes y los líderes de Monte Albán. Los gobernantes, especialmente en Monte Albán, se preocupaban más por atraer apoyo de otras familias prominentes del valle, probablemente como resultado del aumento de la competencia y el conflicto. Para el Clásico Tardío, la nobleza había aumentado de tamaño y en su seno se originaron diversas facciones. Esto se vio reflejado en el incremento de poder en otros centros políticos.

La teoría de Joyce explica que la nobleza fue aislándose progresivamente y alejándose del pueblo mientras estos poco a poco fueron abandonando la ciudad lo que irremediablemente provocó su colapso. Joyce explicó que:
La escala, accesibilidad y simbolismo de la Plaza Principal indican que fue construida como un espacio en el que miles de personas de diferentes estatus sociales y comunidades, participaban en ceremonias públicas. Las multitudes se desplazaban hacia el espacio sagrado, materializando símbolos referentes al pasado de los ancestros, deidades y la creación cósmica. Las causas del colapso de Monte Albán han sido debatidas, aunque muchos estudiosos coinciden en que la competición facciosa fue un elemento importante. Sin embargo, creo que el retiro de los habitantes comunes también contribuyó. Cuando las relaciones sociales y políticas que ligaban a las élites del Valle de Oaxaca comenzaron a desmoronarse en medio de esa lucha de poder, puede ser que la gente haya retirado su apoyo. Contrariamente, el éxito inicial de Monte Albán fue resultado de la participación de la población común en rituales, proyectos de mano de obra comunal y acciones militares que brindaron unidad política.


publicado el 9 de Septiembre de 2009
texto: www.aztlanvirtual.com e INAH
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La conquista Teotihuacana de El Mirador

Una de las grandes ciudades prehispánicas de Guatemala, El Mirador, pudo tener un final distinto del que se creía hasta el momento. Su final pudo deberse a una sangrienta batalla en la cima de una de las pirámides entre la familia real de El Mirador y unos invasores venidos desde miles de kilómetros de distancia.

Los arqueólogos han efectuado test de ADN a la sangre de miles de puntas de lanzas halladas junto con restos de huesos humanos en la cima de la pirámide de El Tigre. Muchos de los objetos hallados son de obsidiana que se creen que proceden del altiplano de México y que pudieron traerlos los guerreros de la gran ciudad de Teotihuacan. Esta ciudad era aliada de Tikal, la cual era la gran enemiga de El Mirador.

Richard Hansen, científico del Departamento de Antropología de la Universidad del Estado de Idaho comentó que:
Encontramos cera de 200 puntas de obsidiana solas, lo que indica que ahí se produjo una batalla tremenda. Parece que este fue el punto final de la defensa de la ciudad por un pequeños grupo de sus habitantes.

El Mirador fue una de las grandes ciudades de Guatemala en tiempos prehispánicos y se cree que llegó a albergar entre 100.000 y 200.000 personas. Se cree que su historia se inicia hacia el año 850 a.C. y se abandonó, misteriosamente, hacia el año 150 d.C. La teoría sostenida hasta el momento era que los habitantes habían agotado los recursos naturales por su gran afán constructor y el gran uso de estuco usado. Pero Hansen cree que un grupo de unas 200 personas fueron los últimos habitantes de la ciudad, quizás pertenecientes a la familia real y que permanecieron en ella hasta el ataque de los Teotihuacanos. Hansen ha encontrado grafitis que cree que fueron dejados por los guerreros Teotihuacanos quienes destrozaron los monolitos Mayas y en ellos grabaron las figuras del dios Tlaloc como prueba de su victoria.

Hansen comentó que:
Tlaloc es la imagen del dios de la guerra en el altiplano Mexicano y lo hemos encontrado crudamente esculpido en los monumentos de esta ciudad, lo que sugiere que quizás un evento muy hostil tuvo lugar aquí.


publicado el 6 de Septiembre de 2009
texto: www.aztlanvirtual.com y Reuters
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Los Mayas, los primeros observadores de los tránsitos de Venus

Hasta ahora se creía que el primero en observar los tránsitos de Venus (o sea el paso de ese planeta delante del Sol visto desde la Tierra) había sido el clérigo Inglés Jeremiah Horrocks en Gran Bretaña el 4 de diciembre de 1639, pero en el observatorio de la Zona Arqueológica de Mayapán, en el estado Yucatán, existen indicios de que los antiguos Mayas observaron varios tránsitos de Venus.

Esto se supone tras analizar los discos solares pintados en frescos entre los años 1350 y 1200 a.C. Quién así lo afirma es la profesora en Ciencias del Instituto de Astronomía de la Universidad Autónoma de México (UNAM), Christine Allen Armiño:

El observatorio de Mayapán es una copia pequeña de Chichén Itzá, tiene más de cuatro mil estructuras a lo largo de cuatro kilómetros, y en la sala de frescos tiene un disco solar que dentro representa a un personaje reclinado. Los frescos datan de 1200 a 1350 antes de Cristo, y en ese intervalo ocurrieron cuatro tránsitos de Venus, además de dos eclipses solares que están representados por círculos asociados con el Sol. Sólo se registran cuatro tránsitos en un periodo de 243 años, con intervalos muy variables que van de ocho hasta 121 años. El tránsito de Venus más reciente fue el 8 de junio de 2004 y el próximo será el 6 de junio de 2012. Después de ese par, habrá que esperar más de un siglo para que se repita el fenómeno, pues el siguiente será en el año 2117. Los registros Mayas han sido una sorpresa para la comunidad astronómica internacional. Ahora falta profundizar en el observatorio Maya de Mayapán para profundizar en el simbolismo y la utilidad que el tránsito de Venus tuvo entre los Mayas.


publicado el 4 de Septiembre de 2009
texto: www.aztlanvirtual.com y El Universal
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