Septiembre de 2006

A las zonas arqueológicas se puede acudir solo. En muchas ocasiones es suficiente, ya sea por la magnificencia de lo que allí se puede ver o por la información que se puede encontrar durante la visita. También se puede contratar un guía. Los hay buenos y malos, actualizados y desfasados. Es una especie de lotería. Se puede ir con una guía impresa, lo cual casi siempre resulta una buena opción. Pero el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México está ofreciendo una manera mejor de visitar las zonas arqueológicas. Hacerlo de la mano de los arqueólogos que trabajan en la misma zona. A través del programa de Turismo Cultural INAH, cualquier interesado puede apuntarse a una visita a una zona arqueológica sobre la que se realice este programa y conocer de la mano de los arqueólogos que trabajan en la zona y por tanto de primera mano, las interioridades de la arqueología. Nosotros tuvimos la fortuna de realizar una visita a las ventanas arqueológicas existentes en el centro histórico de la Ciudad de México junto al arqueólogo Álvaro Barrera. Visitando las excavaciones no abiertas al público que se están realizando en el centro de la ciudad, conociendo como trabajan e investigan los arqueólogos del lugar,en definitiva, visitando de primera mano el que fue el recinto ceremonial Mexica. Una experiencia inolvidable. Felicidades el INAH por tan excitante iniciativa.