La pregunta que formulé era inocente y realizada casi de pasada, como el que algo intuye pero no conoce
exactamente la trascendencia de su intuición. El tema de discusión era otro, distinto para mí de la última
pregunta que decidí realizar, una última pregunta y su consecuente respuesta, que me intrigó, me subyugó,
y me obligó a seguir ahondando en el tema.
La pregunta se la realicé al astrónomo checo Jaroslav Klokocnik en un entrevista que versaba sobre el conocimiento de la brújula por los Mayas en un época muy anterior a la supuesta invención realizada por la civilización China.
Aztlán: Usted comenta, que si sus investigaciones referentes al calendario Maya son ciertas, el Imperio Maya no cayó en el siglo IX de nuestra era, si no mucho más tarde. ¿Puede explicarnos esta teoría?
Jaroslav Klokocník: La correlación GMT, que conecta el calendario Maya con nuestro calendario, es evidentemente incorrecta. Pero algunos arqueólogos aún continúan usándola y no quieren escuchar pruebas astronómicas que indican que la correlación GMT es incorrecta y que toda la historia de Mesoamérica tiene que desplazarse 104 años hacia nuestros días. Las nuevas evidencias están basadas en investigaciones de fenómenos astronómicos descritos en el Códice Dresde. Lo que sí es cierto es que resultará extremadamente difícil, convencer a nuestros colegas no astrónomos acerca del cambio necesario en la cronología Maya"
¿Qué había de cierto detrás de esa afirmación? ¿Era la única persona que la defendía o en realidad se trataba de una corriente de pensamiento distinta a la hasta de momento, versión oficial?
Afortunadamente encontré a otra persona que tenía muchos y buenos argumentos para defender esa misma idea: La correlación entre el Calendario Maya y nuestro calendario actual postulada por Goodman, Martínez y Thompson es incorrecta.
Esa otra persona es José Román Robertos, quién ha vivido en primera persona una experiencia que se da con bastante más frecuencia de lo que creemos. Cómo la ciencia oficial desprecia e ignora un cambio de visión acerca de aquello que cree inamovible.
La pregunta se la realicé al astrónomo checo Jaroslav Klokocnik en un entrevista que versaba sobre el conocimiento de la brújula por los Mayas en un época muy anterior a la supuesta invención realizada por la civilización China.
Aztlán: Usted comenta, que si sus investigaciones referentes al calendario Maya son ciertas, el Imperio Maya no cayó en el siglo IX de nuestra era, si no mucho más tarde. ¿Puede explicarnos esta teoría?
Jaroslav Klokocník: La correlación GMT, que conecta el calendario Maya con nuestro calendario, es evidentemente incorrecta. Pero algunos arqueólogos aún continúan usándola y no quieren escuchar pruebas astronómicas que indican que la correlación GMT es incorrecta y que toda la historia de Mesoamérica tiene que desplazarse 104 años hacia nuestros días. Las nuevas evidencias están basadas en investigaciones de fenómenos astronómicos descritos en el Códice Dresde. Lo que sí es cierto es que resultará extremadamente difícil, convencer a nuestros colegas no astrónomos acerca del cambio necesario en la cronología Maya"
¿Qué había de cierto detrás de esa afirmación? ¿Era la única persona que la defendía o en realidad se trataba de una corriente de pensamiento distinta a la hasta de momento, versión oficial?
Afortunadamente encontré a otra persona que tenía muchos y buenos argumentos para defender esa misma idea: La correlación entre el Calendario Maya y nuestro calendario actual postulada por Goodman, Martínez y Thompson es incorrecta.
Esa otra persona es José Román Robertos, quién ha vivido en primera persona una experiencia que se da con bastante más frecuencia de lo que creemos. Cómo la ciencia oficial desprecia e ignora un cambio de visión acerca de aquello que cree inamovible.

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