Clásico (200 al 900 d.c.)
Al comienzo del periodo Clásico, se habían establecido ya muchas de las pautas que caracterizan a Mesoamérica. Monumentalidad en la arquitectura y escultura, uso de la escritura y del calendario, jerarquización de la sociedad, complejidad de ritos y mitos, intercambios comerciales y culturales. Muchos centros que dominarán el Clásico comenzaban a eclosionar, como es el caso paradigmático de Teotihuacan en el Valle de México, Monte Albán en Oaxaca o Tikal y Palenque en las tierras Mayas.
Unido al uso del calendario ritual, en la región Maya surge con fuerza la cuenta larga, que a diferencia del calendario ritual, el cual se repetía sin solución de terminación, indefinidamente cada 52 años sin poder distinguir claramente un ciclo del siguiente, permitía establecer un punto de inicio para el comienzo de la cuenta de los tiempos y los años.
La guerra y el militarismo, comenzó a cimentar sociedades con estructuras sociales cada vez más complejas. Teotihuacan es, a diferencia de lo que se pensaba hasta el momento, un estado militarizado, y la guerra y conquista, sin duda marcó su apogeo y también, seguramente, su caída.
Se sabe a ciencia cierta, que el gobierno en las tierras Mayas pertenecía en la escala superior a un único gobernante, glorificado en monumentos y estelas, en cambio en Teotihuacan, no se conoce todavía la forma de gobierno existente y algunos investigadores creen que se trataba de alguna forma de oligarquía.
Alrededor del año 650 de nuestra era, ocurre el colapso de Teotihuacan. Esto provocó una gran agitación y un periodo de inestabilidad enorme en todo el Valle de México y aún en tierras de Oaxaca, donde Monte Albán declina por completo. La hegemoneidad que suponía Teotihuacan, supone en el momento de su derrumbe, la heteregeonidad de centros que surgen por todo el valle de México y que a diferencia de Teotihucan que domina un amplio territorio y a un gran número de personas, solo dominan territorio pequeños y a un pequeño número de personas (Xochicalco, Cacaxtla, Tajín, etc.)
Este periodo de inestabilidad en el Valle de México y zonas cercanas, es lo que se ha dado en llamar Epiclásico. A diferencia de lo que ocurría en el Altiplano Central, las tierras Mayas, que no tenían un centro de poder hegemónico, no se ven afectadas, y de hecho, muchas ciudades Mayas tienen su momento de mayor apogeo en este periodo.
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