PostClásico (900 al 1521 d.c.)
Varios acontecimientos marcan el inicio del Periodo PostClásico. Por una parte la fundación de Tula, la ciudad capital de los Toltecas que dominará el valle de México. Por otra, la consolidación de Chichén Itzá, unida al abandono progresivo de las ciudades de las zonas Mayas del Sur y el apogeo de las ciudades del Yucatán.
Es importante matizar que si bien el periodo Clásico es extremadamente dispar entre la zona central de México y el área Maya, motivo por el cual se ha creado una fase específica para el área central como es el EpiClásico, el PostClásico es muy similar en ambas áreas. En las dos se ha producido anteriomente el colapso de los centros de poder tradicionales (Teotihuacan en el valle de México y las grandes ciudades de las tierras bajas del sur en el área Maya), y en ambas se dá el surgimiento de centros alternativos de poder, más pequeños que sus antedecesoras, unidas además todas por elementos culturales muy homogéneos entre sí (la similitud arquitectónica y cultural entre Tula y Chichén Itzá es indiscutible).
Todo lo que gira alrededor de la guerra alcanza su máxima expresión del PostClásico. El guerrero es sacralizado e incluso divinizado. Las representaciones de guerreros se hace patente en todas las áreas de Mesoamérica, así como exaltaciones al sacrificio y la humillación de los vencidos. Si bien durante toda la historía de Mesoamérica, la guerra es frecuente, y se acentúa todavía más tras la caída de Teotihuacan en el Valle de México, en este periodo, los conflictos y la sociedad militarizada llega a su máximo.
Las migraciones, son otro de los rasgos que distinguen al PostClásico. Las guerras estarían en el origen de estas migraciones. Pero también las condiciones climáticas del norte de México, obligó a los grupos Chichimecas a incursionar en el Centro de México. Uno de estos grupos, dirigidos por Xolotl, invade Tula y funda Texcoco.
Asimismo, el último grupo que apareció en el Valle de México, los Mexicas, se convirtió rápidamente en la cabeza del más poderoso Imperio que existió en Mesoamérica. La zona Maya es ya por entonces una zona decadente, con algún centro menor de poder como es Tulum.
En el Occidente de México, un pueblo migrado de una procedencia desconocida que había tenido contacto con la cultura andina, se asienta en Michoacán y establece un Imperio que rivaliza con el Azteca en poderío militar: los Tarascos.
La conquista de México-Tenochtitlán por parte de las tropas de Cortes, pone fin al Periodo PostClásico y por extensión a la historia de Mesoamérica.
Bibliografía:
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“México. Simbolismo y Arqueología”. Editorial N.A. Madrid. 2002
“Xochicalco y Tula”. Leonardo López Luján, Robert H. Cobean T., Alba Guadalupe Mastache F. CONACULTA- Jaca Book. México D.F. 2001
“Mesoamerica: olmecas, mayas, aztecas. Las grandes civilizaciones del Nuevo Mundo”. Antonio Aimi (2003) Editorial Electa. Barcelona. 2003
Créditos de las Fotografías:
Todas las Fotografías son propiedad de Mario Gómez Molina y Alba I. Máquez Velasco
Autor del texto y los cuadros de tiempo:
(C) 2005 Mario Gómez Molina
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Fecha de Publicación: 12 de Diciembre de 2005
