2. La Subida al Poder de Motecuhzoma II Xocoyotzin
En el año 1502, el octavo Huey Tlahtoani de México-Tenochtitlan, Ahuítzotl,
murió en circunstancias no del todo aclaradas, ya que las fuentes históricas a este
respecto son contradictorias (5).
Desde los tiempos míticos de Teotihuacan, ninguna potencia había
establecido un predominio tan grande (4) sobre el territorio Mesoamericano. Ni
tan siquiera los Toltecas tan mitificados por otra parte por los
propios Mexicas. Pero la política del Impero forjada bajo la Triple Alianza de
México-Tenochtitlan, Tezcoco y Tlacopan, cambió radicalmente con la subida
al poder de Motecuhzoma II Xocoyotzin.
Se tenía pues que proceder a la elección de un nuevo Huey Tlahtoani. Los motivos subyacentes
que existieron en la elección del nuevo emperador, nos dan una idea de los sentimientos que la
elite de la Triple Alianza tenían acerca de la organización del estado y la política que se
necesitaba en ese momento. Durante la reunión para la elección del nuevo Huey Tlahtoani,
Totoquihuatzin II de Tlacopan pide solemnemente que el nuevo emperador no debe ser ni un imberbe
ni un anciano (Davies, 1973). Sin duda, el sentir general de la elite de la triple alianza era
que no todas las elecciones anteriores habían sido correctas y que esas mismas decisiones habían
comprometido la continuidad del Imperio. Por lo tanto se necesitaba a alguien vigoroso,
experimentado en el campo de batalla y con la capacidad suficiente para consolidar y expandir
el Imperio. También el emperador de Tezcoco, Nezahualpilli, enfatiza la delicada situación del
Imperio. En cualquier momento puede romperse la frágil estabilidad existente si se produce una
rebelión de los pueblos conquistados. Como comenta Nigel Davies (Davies, 1973) parece que
siente que el Imperio está sobredimensionado y la situación requiere una política distinta de
la que se había llevado hasta el momento.
Cuando asciende al trono Motecuhzoma II, la extensión territorial del Imperio era abrumadora.
Pero quedaban a su vez grandes territorios independientes dentro de él. Los límites del Imperio
estaban situados por el Norte con la Gran Chichimeca y por el Noroeste con los territorios del
Imperio Tarasco. Metzitlan a unos 150 kilómetros al norte de México-Tenochtitlan seguía como ciudad
idenpendiente (6). Al Suroeste se encontraba el señorío de Tututepec, el cual estaba
completamente rodeado por territorios pertenecientes al Imperio de la Triple Alianza. Su
territorio tenía una longitud de 300 kilómetros de largo por 100 de ancho en algunos puntos.
Al Norte de este señorío se encontraba el territorio de los Yopis o Yopitzinco, un territorio en
la costa del Pacífico de 60 kilómetros de largo por 100 de ancho igualmente rodeado por territorio
Imperial.
Al Este se encontraban las tierras Mayas, un territorio ya muy lejano donde sin embargo, el Imperio
llegó al menos a una zona de alta importancia estratégica, el Soconusco, en la frontera actual
entre México y Guatemala a unos 960 kilómetros de distancia de México-Tenochtitlan.
Pero sin duda los territorios más problemáticos fueron durante toda la historia del Imperio, los
señoríos de Huexotzinco-Tlaxcala, que se encontraban incrustados en el mismísimo territorio Imperial
y nunca habían podido ser conquistados. Si bien el señorío de Cholollan había pertenecido también
a esta misma alianza, en los tiempos de la conquista Española quedó claro que ya se había
convertido en un territorio aliado al Imperio.
3. La Política Social de Motecuhzoma II
Nada más subir al poder, Motecuhzoma II decidió hacer efectiva una serie de reformas sociales
que sin duda conmocionaron a la sociedad Mexica, estableciendo una serie de normas rígidas de
comportamiento y protocolo hacia la figura del Huey Tlahtoani. Nadie podría dirigirse
directamente a él sin que previamente éste hubiera dado el permiso para ello. Los únicos que
podrían despachar con él eran las personas pertenecientes a la estirpe real o nobles de título.
Los grandes cargos de la administración del Imperio solo podían pertenecer, de igual manera, a
la estirpe real o a la nobleza. Eliminaba de esta manera de un plumazo, la meritocracia
implantada anteriormente y que había permitido que las personas mejor preparadas estuvieran en los
puestos de importancia sin importar su clase social y que había sido uno de los factores de éxito
para la rápida expansión del Imperio.
5. Mientras que Fernando de Alva Ixtlixóchitl explica que murió a consecuencia de un golpe en la cabeza producido en el intento de huir de la gran inundación que sufrió México-Tenochtitlan en el año 1499 y que los médicos agravaron al intentar curarla, Fray Diego Durán explica que se debió a una enfermedad intestinal contraída durante la guerra en el Soconusco alrededor del año 1500.
6. Anteriormente Metzitlan habían dominado las ciudades circundantes, pero en el momento de la subida al poder de Motecuhzoma II, estas rendían tributo al Imperio de la Triple Alianza pues habían sido conquistadas. Permanecía sin embargo independiente la antigua cabecera de todas ellas; Metzitlan. De hecho en el momento de la conquista de México por Hernán Cortés seguía teniendo ese estatus. Uno de los motivos de su no conquista seguramente fue que se asentaba en una pequeña isla de 30x30 kilómetros fuertemente fortificada.
