Un estudio publicado anteriormente también por Rolando González-José, ahondaba en el delicado tema del poblamiento temprano de América. También mediante el estudio morfológico de cráneos de las primeras épocas del poblamiento de América y de diferentes partes del mundo, se llegaba a una conclusión que contradecía la teoría clásica que explica que los primeros americanos provienen, únicamente de la migración de grupos que atravesaron el estrecho de Bering desde el nordeste de Asia. A este grupo se le ha llamado Amerindios. Por el contrario el estudio apoya la teoría formulada por Héctor Mario Pucciarelli, un importantísimo antropólogo Argentino, que postula que antes de la entrada por el estrecho de Bering, se produjo otra, 13.500 años antes del presente, de grupos humanos provenientes del Sur o el Centro de Asia, a quienes se les ha llamado Paleoamericanos y que tuvieron que costear el Pacífico para llegar hasta el continente Americano.
Los cráneos de los Periodos Preclásico y Clásico estudiados, tanto del Altiplano Central como del Norte de México, indican que estos están emparentados con el grupo más antiguo de los pobladores de América, los Paleamericanos, y que por el contrario, los grupos del Periodo Posclásico, entre ellos los Mexicas, están emparentados con el grupo de población más reciente, los Amerindios. Por lo cual, los datos morfológicos parecen reforzar la idea, muchas veces repetidas en las fuentes históricas, de diversos grupos poblacionales en Mesoamérica mezclándose entre ellos. ¿Fueron entonces los Chichimecas de las fuentes históricas, los originarios de los grupos emparentados con los Mexicas?.
aztlán: Uno de los hechos más desconocidos actualmente es hasta donde llegó la influencia en Mesoamérica de culturas como la Teotihuacana o la Tolteca. Si la influencia fue más militar que cultural o comercial, seguramente sería posible encontrar diversos grupos poblacionales en áreas como la Maya. ¿Se ha podido desentrañar algo al respecto o es posible hacerlo mediante está técnica en el futuro?.
Rolando González-José: Este tipo de evidencias, sumadas a otros tipos de evidencias bioantropológicas (patologías dentarias, análisis de isótopos estables, patologías esqueletarías, análisis de ADN antiguo), son una vía contundente y valiosa para reconstruir la historia de las poblaciones del pasado. Pero depende fuertemente de la disponibilidad de muestras abundantes, de financiación a medio plazo y de la coordinación de equipos de trabajo interdisciplinarios.
aztlán: ¿Es posible llegar a saber más sobre el origen exacto de los Aztecas o Mexicas y de su mítica Aztlan?.
Rolando González-José: Sin duda. Creo que las aproximaciones bioantropológicas a este problema han sido menospreciadas en los últimos años. Esto se debe, en parte, a la magnificencia y espectacularidad de la cultura material que nos han legado los Aztecas. Creo que en el futuro la investigación acerca del origen poblacional de los Aztecas debe enfocarse en el refinamiento de los análisis paleoclimáticos (para identificar y datar los eventos de cambio climático más importantes en el Altiplano Central), la arqueología espacial (para estimar las rutas comerciales y patrones de subsistencia) y los análisis bioantropológicos (para detectar zonas y períodos de continuidad o discontinuidad poblacional). Con respecto a la profundización en la sabiduría mitológica, yo dejaría eso en manos de los mismos Aztecas: cada pueblo es el artífice de sus leyendas y mitos.
Miquel Hernández: De momento, hay que basarse en las series osteológicas disponibles. Ampliando el estudio a otras poblaciones se podría acotar más las posibilidades de un origen para los Aztecas. Nuestra conclusión, por ahora, es que queda claro que los Aztecas no serían el resultado de una continuidad biológica en el Valle de México, es decir vinieron de fuera; pero no se comprueba que su origen esté en el norte de Mesoamérica pero que su morfología es compatible con otras interpretaciones.
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