1. Introducción
Cuando en el año 1502 Motecuhzoma Xocoyotzin sube al trono de Mexico-Tenochtitlan y se convierte en su noveno Huey Tlahtoani, seguramente pocos se podían imaginar el cambio de rumbo que imprimiría durante su reinado a la política militar y social Tenochca (1). Pero además de dar un giro de 180º en los aspectos sociales y militares respecto a las políticas de sus antecesores, Motecuhzoma Xocoyotzin acomete un cambio si cabe más importante: inicia unas reformas de carácter religioso. En todas y cada una de estas, se puede comprobar que hay unos mismos objetivos:
1. Terminar con la Triple Alianza
2. Acumular en una sola persona todo el poder
3. Crear el Imperio Tenochca
Sin duda, para conseguir estos tres objetivos, la religión oficial debería jugar un papel de importancia capital y ser un pilar sobre el que apoyarse para llevarlos a la práctica. En palabras de Alfredo López Austín y Leonardo López Lujan:
Los mexicas y sus contemporáneos imaginaban que la complejidad de su entorno se debía a la multiplicidad de los dioses, pues estos eran la causa oculta de los fenómenos. (2)Efectivamente, en la mentalidad del pueblo Mexica, eran los dioses quienes en realidad regían la vida y la muerte de las personas y por lo tanto los designios de los dioses debían ser cumplidos para intentar no soliviantarlos. Además, el periodo Posclásico en Mesoamérica, especialmente durante el apogeo Mexica, se caracteriza por una exacerbada importancia del ritual religioso colectivo promocionado por el poder ya sea este a nivel de calpulli, de colectivo profesional o de estado.
Sobre la máxima expresión del ritual colectivo, el sacrificio humano, Yololtl González afirma que:
En un estado despótico los sacrificios se convierten en espectáculos de exhibición del poder estatal y llega un momento en que lo sagrado como regenerador de energía desempeña un papel secundario, cediendo el lugar más importante al papel político del Estado, en donde lo sagrado se maneja como instrumento de represión. (3)Es fácil imaginar que no hay mejor oportunidad para cualquier gobernante, que disfrazar de religioso una reforma para que esta sea aceptada. Pero por supuesto se debe crear o adaptar un rito colectivo para conseguir que arraigue entre la población rápidamente.
Con la intención de lograr su tripleta de objetivos, Motecuhzoma II se propone ahondar más en la tarea, ya comenzada por sus predecesores en el trono Mexica, de reinterpretar a su favor los mitos cosmogónicos.
Es importante recordar la intensa educación religiosa que tuvo Motecuhzoma Xocoyotzin, hecho que sin duda va a marcar su carácter y su destino y favorecerá que para conseguir sus objetivos, utilice la religión como medio, pues conoce perfectamente lo que significa para las personas un dogma religioso. Las fuentes históricas nos dejan entrever a una persona que pasa largas horas de su tiempo solo, en los templos, reflexionando, meditando y autosacrificándose. De hecho, cuando en el año 1502 Motecuhzoma Xocoyotzin es nombrado como noveno Huey Tlahtoani de Mexico-Tenochtitlan por el Consejo encargado de elegir al nuevo emperador, este se hallaba en el recinto del Templo Mayor siguiendo sus prácticas rituales y es allí donde recibe la noticia. Fray Diego Durán cita el hecho:
Los grandes que salieron á buscar á Monteçuma, como le tenían por hombre religioso, fuéronse al templo, donde le hallaron en el adoratorio de las águilas, en un retraimiento que él allí tenia señalado, donde siempre estaua recogido (...) (4)
1. “Política de Motecuhzoma II Xocoyotzin antes de la Conquista de México”. Mario Gómez Molina. 2006. www.aztlanvirtual.com
2. “El Pasado Indígena”. Alfredo López Austín y Leonardo López Luján. 2003
3. “El Sacrificio Humano entre los Mexicas”. Yolotl Gozález Torres 2006
4. “Historia de las Indias de Nueva España e Islas de Tierra Firme”. Fray Diego Durán. 2002
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